- Enchape de tina en azulejo: $2,000 precio fijo.
- Backsplash de cocina: $1,000 precio fijo, mano de obra.
- Pisos de azulejo: $3 por pie cuadrado de mano de obra, o $2 por pie cuadrado en trabajos de 2,000 pies cuadrados o mas.
En Merlan's Tile sabemos que el trabajo no termina cuando se pega el azulejo a la pared o al piso. La lechada es el paso final que asegura que la humedad no se meta detrás del material y que todo el diseño se vea parejo. Genaro Merlan y nuestra cuadrilla en Killeen se encargan de aplicar la lechada con cuidado para que su inversión dure por muchos años sin problemas de filtraciones.
Mucha gente piensa que cualquier pasta sirve para rellenar las juntas, pero la realidad es que cada tipo de instalación requiere un material específico. Dependiendo de si estamos poniendo porcelanato en el piso, zellige en la pared o mosaico en la regadera, el espacio entre las piezas cambia. Ese espacio dicta si necesitamos una lechada con arena para dar fuerza o una sin arena para no rayar el acabado del azulejo.
Además de la función técnica, el color de la lechada cambia por completo cómo se ve el cuarto. Un tono oscuro puede esconder la suciedad en áreas de mucho tráfico, mientras que un tono claro hace que el espacio se vea más limpio pero requiere más mantenimiento. En nuestra experiencia trabajando en el centro de Texas, siempre recomendamos pensar a largo plazo al momento de escoger los materiales en la casa de materiales de Temple.
Tipos de lechada: Con arena y sin arena
La regla principal en la obra para escoger la lechada depende del ancho de la junta entre los azulejos. Si el espacio es de un octavo de pulgada o más grande, por lo general usamos lechada con arena. La arena actúa como un refuerzo que evita que la mezcla se encoja y se agriete cuando se seca. Es el material más común para los pisos de cerámica y porcelanato en toda la casa.
Por otro lado, cuando las juntas son muy delgadas, menores a un octavo de pulgada, usamos lechada sin arena. Esta mezcla es más suave y pegajosa, lo que le permite entrar en espacios muy apretados sin dejar huecos. También es la opción obligatoria cuando instalamos materiales que se rayan fácil, como el mármol pulido o ciertos mosaicos de vidrio en el backsplash de cocina.
Existe también la lechada epóxica, que es muy diferente a las mezclas tradicionales a base de cemento. La epóxica está hecha de resinas y un endurecedor, lo que la hace casi impermeable y muy resistente a las manchas. Aunque es más cara y difícil de aplicar antes de que endurezca, es excelente para áreas que van a recibir mucha agua o químicos.
Si usted nos llama para un presupuesto directo al (512) 297-7493, Genaro va a su casa y le explica qué tipo de lechada es la mejor para el material que usted compró. Para que tenga una idea de nuestros precios de mano de obra en pisos de azulejo, cobramos $3 por pie cuadrado, o $2 por pie cuadrado en trabajos de 2,000 pies cuadrados o más.
- Lechada con arena para juntas de un octavo de pulgada o más.
- Lechada sin arena para juntas muy delgadas o materiales delicados.
- Lechada epóxica para resistencia máxima a manchas y agua.
- El tipo correcto evita que las juntas se agrieten con el tiempo.
Cómo escoger el color claro u oscuro
El color de la lechada puede hacer que el patrón de su azulejo resalte o se mezcle para dar una vista continua. Si usted escoge una lechada del mismo color que el azulejo, las líneas de separación casi desaparecen. Esto es muy popular cuando usamos azulejo grande en los pisos, porque hace que el cuarto se vea más amplio y limpio.
Si decide usar un color que contraste, como lechada oscura con un azulejo blanco estilo subway, el patrón geométrico va a resaltar mucho. Es un estilo clásico que se ve muy bien, pero tiene un detalle: cualquier pequeño error en la instalación o en el tamaño del azulejo se va a notar más. Por eso es importante que la cuadrilla tenga buena mano para dejar las líneas parejas.
El mantenimiento es otro factor grande al escoger el color. Las lechadas claras, como el blanco o el gris muy suave, se ensucian más rápido en los pisos por los zapatos y el polvo. En una regadera, el agua dura y el jabón pueden manchar una lechada oscura y dejarla blancuzca con el paso de los meses. Siempre hay que balancear el diseño con el trabajo de limpieza.
Normalmente, los colores grises medios o tonos arena son los que mejor esconden la suciedad del día a día. Cuando el cliente escoge el azulejo, nosotros le ayudamos a ver muestras de lechada secas, porque el polvo húmedo en la cubeta siempre se ve más oscuro de lo que va a quedar al final en la pared.
El proceso de aplicación después del thinset
Antes de pensar en embarrar la lechada, el thinset que sujeta el azulejo tiene que estar completamente seco. Por lo general, dejamos secar el piso o la pared por lo menos veinticuatro horas después de pegar la última pieza. Si nos apuramos y aplicamos la lechada con el thinset todavía húmedo, la humedad atrapada puede salir por las juntas y manchar el color de la lechada.
El trabajo comienza limpiando bien todas las líneas. Quitamos los separadores de plástico y revisamos que no haya pedazos de thinset seco asomándose por las juntas. Si hay exceso de cemento, lo raspamos con cuidado para que la lechada tenga suficiente profundidad para agarrarse bien a los bordes del azulejo y no se despegue después.
Para aplicar la mezcla, usamos una llana de goma especial. Embarramos la lechada en diagonal sobre las líneas, presionando con fuerza para forzar la pasta hasta el fondo de la junta. No queremos dejar burbujas de aire ni espacios huecos, porque ahí es donde se junta el agua y empiezan los problemas de humedad en el futuro.
Trabajamos en secciones pequeñas para no dejar que la lechada se seque demasiado rápido sobre la cara del azulejo. Es un trabajo cansado, sobre todo en los pisos grandes, pero es la única forma de asegurar que cada pulgada cuadrada quede bien rellena y pareja. Todo esto está cubierto en nuestra garantía de mano de obra limitada de un año por escrito.
Limpieza de la nata antes de que endurezca
Después de rellenar las juntas, queda una capa opaca de lechada sobre todo el azulejo. A esto le llamamos la nata o el haze. El secreto de un buen acabado es saber exactamente cuándo empezar a limpiar esta nata. Si limpiamos muy pronto, sacamos la lechada fresca de las juntas; si nos tardamos mucho, la nata se hace piedra y es un dolor de cabeza quitarla.
Usamos esponjas especiales para lechada, apenas húmedas. Pasamos la esponja suavemente en movimientos circulares para emparejar las juntas y recoger el exceso de pasta. Es muy importante cambiar el agua de las cubetas a cada rato, porque si lavamos con agua sucia, solo estamos embarrando la misma lechada de regreso al azulejo.
Una vez que las juntas están parejas, dejamos que la superficie se seque un poco hasta que se vea una capa de polvo fino. Entonces pasamos un trapo seco de microfibra o una toalla limpia para pulir el azulejo y quitar ese último rastro de polvo. Este paso deja el mármol o la cerámica brillando y resalta el color final de la instalación.
Si por alguna razón queda nata seca al día siguiente, existen líquidos especiales para removerla, pero siempre tratamos de evitar llegar a eso limpiando bien desde el primer día. En un enchape de tina, por el que cobramos $2,000 precio fijo, nos aseguramos de que cada pared quede impecable antes de entregarle el trabajo al cliente.
- Esperar el tiempo exacto para no sacar la lechada fresca de las juntas.
- Usar esponjas apenas húmedas y cambiar el agua constantemente.
- Pulir con trapo seco de microfibra para quitar el polvo final.
- Evitar el uso de químicos fuertes si se limpia a tiempo.
El sellador y el silicón en los rincones
La lechada de cemento regular es porosa, lo que significa que absorbe líquidos si no se protege. Ahí es donde entra el sellador. El sellador es un líquido transparente que penetra en la lechada y tapa esos poros, haciendo que el agua y el aceite se queden en la superficie. Esto le da tiempo de limpiar los derrames antes de que se conviertan en manchas permanentes.
Por lo general, recomendamos esperar unos días después de la instalación antes de aplicar el sellador para que la lechada cure por completo. Hay selladores que mantienen el aspecto natural y otros que le dan un efecto mojado para resaltar el color. Es importante saber que el sellador no dura para siempre y hay que volver a aplicarlo cada cierto tiempo según el uso del cuarto.
Un error muy común de los contratistas sin experiencia es poner lechada dura en los rincones donde cambian de dirección las paredes, o donde la pared se junta con el piso. Las casas en Texas se mueven y la madera trabaja con los cambios de temperatura. Si ponemos lechada en esos rincones, se va a agrietar y caer en cuestión de meses.
En Merlan's Tile, siempre usamos silicón del mismo color que la lechada para todos los cambios de plano. El silicón es flexible y aguanta el movimiento natural de la casa sin romperse. Esto es clave en un backsplash de cocina, que tiene un precio fijo de $1,000 por la mano de obra, donde la pared se junta con la cubierta de los gabinetes.
Mantenimiento y limpieza de la lechada
Mantener la lechada limpia y en buen estado no es complicado si se hace de manera regular, pero usar los productos equivocados puede arruinar el trabajo. Muchos limpiadores de baño que venden en el supermercado tienen ácidos muy fuertes o cloro puro. Estos químicos se comen el sellador en la primera pasada y, con el tiempo, deshacen la lechada de cemento dejándola arenosa.
Para la limpieza normal de sus pisos o su regadera, lo mejor es usar un limpiador de pH neutro diseñado específicamente para azulejo y piedra. Un cepillo de cerdas suaves es suficiente para sacar la tierra de las líneas sin tallar de más. En el caso del zellige o el mármol, hay que tener extra cuidado porque los ácidos también dañan la cara del material.
Si nota que el agua ya no hace gotitas sobre la lechada y en cambio oscurece la junta de inmediato, es señal de que necesita aplicar sellador otra vez. En una regadera que se usa todos los días, esto suele ser necesario una vez al año. Mantener el sellador fresco es la manera más barata de evitar que le salga moho negro en las juntas.
Si tiene dudas sobre cómo cuidar su instalación o si necesita un trabajo nuevo en su fraccionamiento, llame para un presupuesto directo al (512) 297-7493. Genaro Merlan y nuestra cuadrilla están listos para revisar su proyecto en Killeen o cualquier parte del centro de Texas, midiendo con cinta y dándole las opciones correctas de material.