Pisos interiores

Pisos de azulejo, $3 por pie cuadrado de mano de obra

Instalamos piso de cerámica, porcelanato, mármol y terrazo sobre losa de concreto. Quitamos el mastique viejo, la alfombra y los parches sueltos; preparamos el sustrato, nivelamos y colocamos pieza por pieza con la caída correcta. El precio base es de $3 por pie cuadrado de mano de obra, y baja a $2 en proyectos de 2,000 pies cuadrados o más.

Los unicos precios publicados en este sitio.Todo lo demas se cotiza despues de ver el cuarto. Llame al (512) 297-7493 para un presupuesto directo.

Cuando un piso de azulejo queda bien instalado, se nota en los detalles: las juntas derechas, el sonido macizo al caminar y una superficie que no se mueve con los años. En Merlan's Tile empezamos siempre por revisar el sustrato. Genaro Merlan va personalmente a su casa en Killeen o cualquier parte del centro de Texas, mide con cinta sobre la losa y revisa grietas, desniveles y restos de pegamento viejo antes de dar un número.

El precio de nuestra mano de obra para piso de azulejo es de $3 por pie cuadrado. Cuando el trabajo alcanza los 2,000 pies cuadrados o más, cobramos $2 por pie cuadrado. Eso incluye la preparación del sustrato, el trazo desde el tiro más largo, el back butter en formatos grandes, la lechada y las juntas de movimiento donde hacen falta. El azulejo lo compra usted en la casa de materiales de Temple o nos lo entrega, y nosotros hacemos todo lo demás.

Una instalación de piso bien hecha empieza por lo que no se ve: quitar el mastique viejo, raspar la pintura, rellenar grietas finas y tratar las grietas más anchas con membrana. Si la losa está desnivelada, emparejamos los bajos con compuesto autonivelante o thinset de capa gruesa, según el caso. Así la superficie de trabajo queda pareja y el azulejo nuevo no truena ni se despega con el uso. Al terminar, cada trabajo lleva una garantía de mano de obra limitada de un año por escrito.

Preparación de la losa: Quitar, limpiar y rellenar

El piso nuevo necesita una base sana. Lo primero que hacemos es retirar el enchape viejo: alfombra, vinil en hoja, loseta de VCT, mastique negro o amarillo endurecido y cualquier parche de nivelación que esté suelto o mal adherido. Usamos raspadores de piso, equipo ligero de demolición y, cuando el mastique está muy pegado, aplicamos removedores que lo ablandan sin dañar la losa de concreto.

Después de raspar, la superficie debe quedar limpia y porosa. Pasamos aspiradora industrial y lavamos si hay residuos de químicos. Una losa limpia deja que el thinset muerda bien el concreto. Si quedan restos de pintura de látex o de aceite, los quitamos con desbastadora; la pintura vieja hace una película que impide la adherencia y con el tiempo el azulejo empieza a sonar hueco y se suelta.

Revisamos grieta por grieta. Las fisuras finas, de menos de un octavo de pulgada, se rellenan con resina epóxica o con un sellador elastomérico que permite el movimiento normal del concreto sin transmitirlo al azulejo. Las grietas más anchas o las que tienen desnivel de un lado al otro llevan un tratamiento distinto: membrana antifractura aplicada en una franja que cubre la grieta y varios centímetros a cada lado.

A veces la losa tiene bajos, hoyos o está fuera de nivel más de un cuarto de pulgada en diez pies. Ahí usamos compuesto autonivelante en capa delgada o thinset formulado para capa gruesa, según la profundidad del bajo. La meta es una superficie plana que cumpla la tolerancia de la norma ANSI: no más de un octavo de pulgada en diez pies para azulejos de formato estándar, y todavía más estricta para formato grande.

  • Retiro de alfombra, vinil, VCT y mastique viejo hasta dejar la losa desnuda
  • Desbaste de pintura, parches sueltos y adhesivos que bloquean la adherencia
  • Relleno de fisuras finas con resina y grietas anchas con membrana antifractura
  • Nivelación con autonivelante o thinset de capa gruesa donde hay bajos

Trazo desde el tiro más largo

Un piso bien puesto empieza con un trazo correcto. No se empieza desde una pared, porque casi nunca está a escuadra, sino desde una línea maestra que se saca a partir del tiro más largo visible. En una sala rectangular, el tiro más largo suele ser desde la puerta principal hasta la ventana del fondo; en una cocina puede ser el pasillo que la cruza. Esa línea fija la dirección visual del piso.

Genaro mide en el lugar y marca una línea de tiza sobre la losa o sobre el contrapiso seco. Esa línea se cuadra con el método de triángulo 3-4-5 o con láser rotativo para asegurar que las piezas corran paralelas a la vista natural del cliente. Un trazo torcido se nota al instante cuando uno entra al cuarto, y no hay arreglo que lo disimule después de pegada la primera hilera.

Una vez puesta la línea maestra, se trazan las paralelas con el ancho exacto de la pieza más la junta. Aquí se decide si la corrida empieza con pieza entera o con corte a la mitad, para evitar que en el extremo opuesto quede una tira ridícula de una pulgada. Normalmente se ajusta el trazo para que los dos extremos lleven cortes de tamaño parecido, de por lo menos media pieza.

En habitaciones con islas de cocina, columnas o rincones irregulares, el trazo se complica. A veces conviene empezar centrado en la isla o en la boca de un pasillo, y desde ahí trabajar hacia las paredes. Cada decisión se platica con el cliente antes de pegar nada, mostrando cómo van a quedar los cortes. Esto evita sorpresas y gustos amargos al final del trabajo.

Formato grande y por qué se unta la pieza por atrás

El azulejo de formato grande, digamos de 15×30 pulgadas o mayor, es cada vez más común, pero es menos tolerante que uno chico. La norma de industria dice que para piezas con un lado mayor de 15 pulgadas, la losa debe estar todavía más plana: no más de un octavo de pulgada en diez pies y sin cambios bruscos en dos pies. Si no se cumple esa tolerancia, las esquinas se descalzan y se quiebran al paso del tiempo.

Pegar una pieza grande solo con llana dentada no basta si la losa tiene microdesniveles o si la pieza misma viene combada, algo común en porcelanatos de horno, que salen con una ligera panza o curvatura de fabricación. Para lograr más del 80% de cobertura de thinset entre la losa y la pieza, untamos la espalda de cada azulejo con una capa delgada de thinset. A esto se le dice back butter, y es parte del estándar del TCNA para formatos grandes.

El back butter se hace con el flat de la llana: se aplana una capa fina sobre toda la espalda de la pieza, rellenando los canales o las cuadrículas de fábrica que traen muchos porcelanatos. Luego se pone el thinset sobre la losa con la llana dentada del tamaño correcto, normalmente de media pulgada, y se coloca la pieza. Así el thinset de la losa y el de la pieza se casan y se expulsa el aire al golpear con el mazo de hule.

Al levantar una pieza recién puesta con back butter debe verse que el thinset cubre más del 90% de la espalda, con las líneas de la llana colapsadas. Si se ven zonas secas, la cobertura faltó y ahí el piso va a sonar hueco y puede tronar más adelante. Por eso nos tomamos el tiempo de untar cada pieza; en formato grande no funciona el método de solo pegar y rezar.

Transiciones a vinil, alfombra o duela

Donde el piso de azulejo nuevo topa con otro material, alfombra en el pasillo, vinil de lujo en la cocina, duela de ingeniería en la sala, se necesita una transición que cubra el cambio de altura y el borde del corte. No se vale dejar el azulejo crudo a la vista, porque el canto es filoso, la lechada se quiebra en la orilla y con el tránsito se empieza a despostillar.

La altura del azulejo nuevo, pieza más thinset, casi siempre queda más arriba que la alfombra o el vinil existente. Lo ideal es que el otro piso esté puesto antes o al mismo tiempo, para que la transición quede pareja. Si no se puede, nivelamos con compuesto en la zona de encuentro para suavizar la diferencia. Normalmente queda un escalón de un cuarto a media pulgada que la pieza de transición debe absorber.

Para la transición en sí, usamos perfiles metálicos en forma de T, de reducción o de rampa, según el desnivel. Los hay en aluminio, latón y satinado, que combinan con los perfiles de orilla que ofrecemos. El perfil se fija con el mismo thinset y queda anclado debajo del azulejo; la parte visible cubre el canto del corte y solapa el otro piso lo justo para que no se atore la puerta ni se tropiece el pie.

Cuando el cambio es directo a alfombra, muchas veces se usa un perfil de nariz o un tack strip cubierto con el doblez de la alfombra. En transiciones a vinil de lujo, el perfil de reducción baja gradualmente hasta el nivel del vinil. Todo se revisa con el cliente antes de cortar ninguna pieza, y si hay puerta que abre hacia el azulejo, nos aseguramos de que libre sin raspar.

Juntas de movimiento en corridas largas

El concreto y el azulejo se expanden y se contraen con la temperatura y la humedad, poquito pero suficiente para quebrar la lechada o despegar piezas si no hay espacio para ese movimiento. En corridas largas, más de 20 a 25 pies lineales en interiores, y menos si hay ventanales que meten sol directo, debemos poner juntas de movimiento. No son opcionales: las pide la norma del TCNA.

Una junta de movimiento es una línea recta que cruza todo el ancho del piso, disimulada normalmente bajo una puerta, un cambio de cuarto o un perfil decorativo. En vez de lechada rígida, esa junta se rellena con sellador elastomérico de color parecido al de la lechada, que estira y encoge sin agrietarse. Así el piso puede moverse por tramos sin que se transmita la tensión de punta a punta del cuarto.

También dejamos junta perimetral: un espacio de un cuarto de pulgada entre el azulejo y la pared, la base de los gabinetes, las columnas o cualquier objeto fijo. Esa junta no se lechadea; se cubre con el quarter round de madera o con un perfil flexible que la oculta. Si se rellena con lechada, al primer cambio de temperatura la lechada se quiebra y el piso empuja contra la pared y se pandea.

En trabajos grandes, los de 2,000 pies cuadrados o más, donde cobramos $2 por pie cuadrado de mano de obra, las juntas de movimiento se planean desde el trazo inicial. Normalmente ponemos una cada 20 pies y otra en cada cambio de sustrato o en las puertas de acceso a otros cuartos. Es más barato ponerlas al instalar que arreglar un piso pandeado un año después.

  • Junta de movimiento cada 20-25 pies lineales según la norma del TCNA
  • Sellador elastomérico del color de la lechada en lugar de lechada rígida
  • Junta perimetral de un cuarto de pulgada oculta con quarter round
  • En trabajos de $2 por pie, se incluyen las juntas desde el trazo

El proceso de instalación paso a paso

Cuando usted nos llama al (512) 297-7493, Genaro agenda la visita. Va a su casa en Killeen, Temple, Belton, Copperas Cove o cualquier parte del centro de Texas. Mide el cuarto completo con cinta sobre la losa y anota desniveles, grietas y puntos donde hay mastique o alfombra clavada. Revisa también las puertas, los zoclos y la altura que hay para la transición al otro piso.

Con las medidas en mano, entrega un presupuesto por escrito. Ahí van desglosados los pies cuadrados reales, el precio por pie, $3 estándar, o $2 si son más de 2,000 pies, y el estimado de días de trabajo. Usted compra el azulejo en la casa de materiales de Temple o nos lo entrega en la obra. Nosotros llevamos el thinset, la lechada, los perfiles y la membrana cuando se necesita.

El día de arranque quitamos el piso viejo y preparamos la losa. Luego viene el trazo y la colocación, pieza por pieza, con back butter en todo formato grande. Las juntas de movimiento se dejan desde el día uno. Al terminar de pegar, dejamos curar el thinset por lo menos 24 horas antes de lechadear. Si hay tránsito inevitable, protegemos con tablones y avisamos al cliente.

Cuando la lechada cura, normalmente 72 horas, aplicamos sellador penetrante sobre la lechada y sobre el azulejo si es poroso, como el terrazo o la cerámica esmaltada de baja absorción. El sellador no hace milagros, pero retarda la entrada de mugre y facilita la limpieza diaria. Al terminar, entregamos la garantía de mano de obra limitada de un año por escrito y repasamos con usted los cuidados básicos.

  • Visita a domicilio para medir y revisar el sustrato sin compromiso
  • Presupuesto por escrito con pies reales y precio por pie cuadrado
  • Instalación completa: trazo, back butter, lechada y sellador
  • Garantía de mano de obra limitada de un año por escrito al terminar
Preguntas

Lo que nos preguntan

¿El precio de $3 por pie incluye el azulejo?

No, los $3 por pie cuadrado cubren únicamente la mano de obra: preparación de la losa, thinset, lechada, sellador y la instalación. El azulejo lo compra usted aparte, ya sea en la casa de materiales de Temple o por su cuenta. Si el trabajo es de 2,000 pies o más, la mano de obra baja a $2 por pie. Llame al (512) 297-7493 y Genaro le explica todo antes de mover una sola pieza.

¿Qué pasa si mi losa tiene grietas grandes?

Una grieta ancha, más de un octavo de pulgada, o con desnivel entre un lado y otro, no se puede ignorar. Primero revisamos si es grieta activa o ya asentada. Si está estable, rellenamos con resina y aplicamos membrana antifractura en una franja ancha sobre la grieta y a los lados. Esa membrana absorbe el movimiento sin transmitirlo al azulejo y reduce el riesgo de que se quiebre con los años.

¿Cuánto tarda una instalación de piso de azulejo?

Depende del tamaño del cuarto y del estado de la losa. Una sala de 300 pies cuadrados normalmente toma de tres a cinco días hábiles, contando la demolición del piso viejo, la preparación de la losa, la colocación y el lechadeado. Trabajos más grandes de 2,000 pies pueden llevar dos semanas o más. El thinset necesita curar 24 horas antes de lechadear, y la lechada otras 72 horas antes de sellar y transitar normalmente.

¿Qué tipo de azulejo recomiendan para piso?

No vendemos azulejo, así que nuestra recomendación es técnica. El porcelanato de cuerpo completo es la opción más dura y menos absorbente; aguanta bien el tránsito pesado, las mascotas y la humedad. La cerámica esmaltada funciona si tiene un PEI de 3 o más. El mármol y el terrazo son preciosos pero se rayán y manchan con ácidos, limón, vinagre, vino, y piden sellador cada año. Genaro le puede orientar sobre qué material conviene según cómo vive usted el cuarto.

¿La garantía cubre el azulejo si se quiebra después?

Nuestra garantía de mano de obra limitada de un año cubre defectos que vengan de la instalación: piezas sueltas, lechada agrietada por mala colocación o pandeo por falta de juntas de movimiento. No cubre el material en sí, eso lo respalda el fabricante, ni cubre daños por modificaciones posteriores, como cortes hechos por otro contratista. Tampoco cubre roturas por impacto, patas de muebles sin protector o cambios de temperatura extremos por mal uso del aire acondicionado.

Presupuesto

Cuentenos del cuarto.

Los pies cuadrados, el azulejo que tiene en mente y para cuando lo quiere. Le regresamos un numero por el trabajo completo.

Cada instalacion lleva una garantia de mano de obra limitada de un anio por escrito, contada desde la fecha en que se termina. Cubre problemas que vengan de nuestra instalacion original. No cubre los materiales, que van bajo la garantia del fabricante, y no cubre modificaciones hechas despues de que terminamos.